La procrastinación es algo muy común contra lo que luchan muchas personas, en este artículo te cuento cuáles son los tipos más comunes y cómo es el ciclo de la procrastinación con el fin de que identifiques si eres o no un procrastinador.

Ejemplos y diferentes tipos de procrastinación

La procrastinación cuenta con diferentes tipos y ciclos que difieren entre sí por su forma de originarse, estos son los que mencionaré a continuación.

Procrastinación emocional

En el ciclo de la procrastinación emocional inicia con ansiedad, miedo y duda. Por ejemplo, este ciclo inicia cuando sientes miedo por hacer mal tu trabajo, este miedo hace que busques otras tareas “recompensa” o más fáciles de hacer, en algunos casos ha sido tan frecuente la procrastinación que tienes poco tiempo para entregar lo que debes y el resultado es poco satisfactorio, esto aumenta tus emociones negativas y las probabilidades de que vuelvas a postergar tus deberes, en un futuro, por los mismos sentimientos.

Emociones que fomentan la procrastinación

Este ciclo de la procrastinación puede estar impulsado por causas como la depresión, ansiedad, estrés, miedo al fracaso o a una evaluación negativa, el perfeccionismo, pesimismo, dudas sobre sí mismo, autocritica, auto culpabilidad, baja autocompasión, baja autoeficacia, baja confianza en sí mismo y la aversión a las tareas.

Procrastinación por agotamiento

El ciclo de la procrastinación por agotamiento ocurre cuando nos sentimos agotados por haber trabajado demasiado, esto hace que posterguemos nuestros deberes, luego tenemos que trabajar más duro y con una mayor presión del tiempo para terminar esta y otras tareas nuevas, luego resultará que estamos cansados y pospondremos las demás tareas por el cansancio que sentimos.

Procrastinación del sueño

El ciclo de procrastinación del sueño ocurre cuando nos demoramos en irnos a dormir, esto hace que conciliemos el sueño más tarde que de costumbre, esto a su vez también cambia nuestro reloj biológico y hace que comencemos a postergar nuestra hora de sueño en el futuro.

También puedes sufrir varios tipos de procrastinación a la vez

También es posible que suframos varios tipos de ciclos de procrastinación al mismo tiempo. Es decir que, puedes sufrir ciclos de ansiedad y agotamiento de forma simultánea, y la ansiedad que experimentas podría contribuir a que generes agotamiento mental o sencillamente tu agotamiento puede hacerte más propenso a sufrir de ansiedad.

Etapas de los ciclos de la procrastinación

En el contexto de los ciclos de la procrastinación, existen dos etapas clave por las que pasan las personas, estas etapas son las siguientes:

Etapa de emisión

En esta etapa, sufrimos algún tipo de problema, bien sea ansiedad, miedo al fracaso o agotamiento, esto nos hace más propensos a comenzar el ciclo de procrastinación.

Etapa de procrastinación

En esta etapa postergamos innecesariamente alguna decisión o acción debido al problema que se nos ha presentado, esto hace que sea más probable que se sigamos procrastinando por el mismo problema.

Es probable que las personas presenten estas etapas de forma simultánea, es decir que sufren de su problema inicial mientras están procrastinando sus deberes. Como tal, el punto clave de estas etapas, es que el problema subyacente que sufrimos nos conduce a la procrastinación, y la procrastinación, a su vez, perpetúa o hace más grande el problema que lo causó.

Retroalimentación de los ciclos de la procrastinación

Los ciclos de la procrastinación cuentan con una retroalimentación constante, esto quiere decir que el problema inicial, que nos hace procrastinar, será más fuerte en el futuro y cuanto más ocurra el ciclo. A esto se suma que podríamos sufrir distintos problemas que nos hagan procrastinar y, a veces, un problema inicial puede terminar generando otros problemas, por ejemplo:

  • El miedo inicial al fracaso puede conducirnos a presentar ansiedad, que a su vez nos puede conducir a sentirnos agotados.

Pero debes tener presente que, procrastinar debido a un problema en especial no nos conduce necesariamente a completar un ciclo de procrastinación, a menos de que la procrastinación se origine por el problema inicial o que se intensifique.

Otros pasos de los ciclos de la procrastinación

Los ciclos de la procrastinación también pueden implicar otros tipos de pasos. En particular, las siguientes son etapas clave de un ciclo común de procrastinación por el que pasamos mientras procrastinamos, este puede o no incluir el problema que lo ha venido generando desde el comienzo.

  • Etapa de intención: esta es la etapa en donde tenemos toda la intención de comenzar temprano con nuestro trabajo y, en general con todas nuestras obligaciones, además nos sentimos optimistas acerca de nuestra capacidad y energía para hacerlo.
  • Surgimiento del problema: en esta etapa aún queremos comenzar, pero seguimos demorando el inicio de forma innecesaria, es decir procrastinando. Por ejemplo, en esta etapa podemos sentarnos frente a nuestro computador y a pesar de estar listos nos decimos que comenzaremos pronto, pero en lugar de esto, seguimos postergando nuestras actividades. Esta es una etapa que con frecuencia involucra distintas emociones negativas, como la frustración y la vergüenza.
  • Etapa de decisión y acción: aquí la presión de la tarea, y en especial por aproximarse la fecha límite, nos lleva a darnos por vencidos o finalmente trabajar en lo que debemos. En el caso de elegir darnos por vencidos, podríamos racionalizar esta conducta de distintas formas. Por ejemplo, devaluando la importancia de la tarea. Por el contrario, si elegimos trabajar, es posible reaccionar de distintas formas, como sentirnos estresados gracias a la fecha de entrega o entrar en un estado de flujo que nos haga sentir tranquilos y concentrados.
  • Las secuelas: esta etapa se produce luego de que nos hayamos dado por vencidos por completo o cuando terminemos las tareas que estábamos postergando, y ahora estamos lidiando con las consecuencias de la postergación y sus acciones. Es probable sentir distintas emociones, como alivio por no tener que preocuparnos por los deberes y culpa por habernos demorado tanto. También podemos prometernos que va a ser diferente la próxima vez, aunque a menudo no cambiará nuestro plan para evitar procrastinar y, en cambio, podríamos asumir que la próxima vez confiaremos en nuestro autocontrol, a pesar de que esto no funcionó esta vez.

Algo muy importante es que no necesariamente debemos pasar por estas etapas a medida que posponemos lo que debemos hacer. Por ejemplo, en el caso que no exista un plazo concreto para terminar, podemos quedarnos atrapados en la etapa del problema de forma indefinida.

Estos son algunos de los casos de procrastinación más frecuentes junto con su respectivo ciclo, ten presente ser consciente de lo que origina tu procrastinación y utilizar una estrategia eficaz para evitar postergar tus tareas importantes o si te interesa tener ayuda profesional déjame tus datos aquí para contarte sobre mi método para adoptar hábitos y evitar la procrastinación.